APHYM: Celebran 35 años de agricultura sostenible, la conversión de cultivos es una realidad

Desde hace 35 años los productores del Valle del Yaqui comenzaron a apostarle a la diversificación de cultivos, pasando de trigos a hortalizas, y de granos y cítricos.

Antonio Gándara González, presidente de la Asociación de Productores de Hortalizas del Yaqui y Mayo (Aphym), expuso que este proyecto ha ido creciendo poco a poco, de tal forma que a la fecha, representan a 116 empresas hortofrutícolas.

“La conversión de cultivos es una realidad. Por nuestra posición geográfica y clima producimos desde mediados de octubre a mediados de junio, se siembran mil 500 hectáreas de invernaderos, y un promedio de 16 mil de Frutas y legumbres”, comentó.

Entre los productos a los que se les ha puesto mayor interés, además del trigo, están el tomate, las calabazas duras y blandas, pepinos, pimientos, minipeppers, chiles de todos tipos, espárragos, papa, zanahoria, lechuga, brocoli, col de Bruselas, coliflor, apio, chicharos, ejotes, maíz dulce y uva de mesa, dijo, así como al aguacate, duraznos y otros.

“Los programas de Nogal con casi 3 mil hectáreas y cítricos cerca de 5 mil, juntan cerca de 26 mil hectáreas, y cabe recalcar que el Valle del Yaqui cuenta con 240 mil, de las cuales 26 mil ya están siendo sembradas por cultivos de conversión, esto representa solamente el 11% de su área total, hay un gran potencial aún”, recalcó.

Todos los productores que hoy le apuestan a la reconvención, vienen de sembrar trigo, dijo, y vieron una oportunidad en otros cultivos.

“Más de una hectárea de cada diez que se siembran en el Valle del Yaqui es de reconvención”, subrayó.

LAS LIMITANTES

Aunque se ha intentado apostar a la reconvención en busca de una mayor rentabilidad, el programa ha representado un reto para el Valle y sus integrantes, señaló, ya que los mercados nacionales e internacionales en el caso de la hortaliza son muy limitados y los apoyos escasos.

Gándara González explicó que además en el caso del nogal y los cítricos, que es donde está la posibilidad de llegar a extensiones de 10 a 15 mil hectáreas para cada uno, todo se ha quedado también paralizado, o creciendo a pasos muy lentos, por la falta de agua.

“Entre cítricos y nogal pudiéramos llegar en el largo plazo a 25 mil hectáreas, siempre y cuando se trabaje en conjunto las asociaciones y productores con el Distrito de Riego, para asegurar el suministro de agua, ya que estos cultivos requieren del líquido todo el año”, indicó.

Otro factor importante que hoy no existe, añadió, es el apoyo federal para los sistemas