SALUD CHIHUHUA: Incalculable el impacto del Covid en Parral; estragos sociales, en salud y económicos son demasiados

En lo que pareciera ser la recta final del impacto más severo de la pandemia en Parral, los estragos sociales, en salud y económicos son incalculables.

La llegada de la vacuna AntiCovid permite ver una luz al final del túnel y considerar que ya se encuentra cerca una recuperación del problema más fuerte que se ha presentado en las últimas décadas.

El próximo 17 de marzo se cumple un año en el que se detectó el primer positivo y el 20 de mayo el primer deceso en Parral a causa de este virus.

Las cifras oficiales así lo precisan, sin embargo, con decenas de testimonios obtenidos en funerarias, hospitales y farmacias, el número de contagios es mucho más elevado al igual de fallecidos.

No hay una cifra real – ni cercana o aproximada- que determine con claridad, el grado de impacto que la pandemia desencadenó en Parral.

Con dos semáforos rojos ordenados por la autoridad sanitaria federal y estatal, la economía local se vino abajo catastróficamente.

Abastecedores de bienes o servicios fueron obligados a cerrar y miles de trabajadores entraron en la incertidumbre del inminente despido de sus áreas de trabajo.

El sistema gubernamental pedía a los patrones que se sumaran al esfuerzo y sostuvieran la nómina mientras se determinaba la ruta a seguir.

Los patrones tampoco aguantaron la crisis y luego de varias manifestaciones pacíficas en la plaza principal, el sistema de gobierno fue mostrando apertura para permitir que con aforos controlados y medidas de seguridad sanitarias regresaran a laborar – bajo sus riesgos al contagio, desde luego- .

El Gobierno municipal implementó varias acciones para la defensa del agresivo contagio; Instaló filtros de control sanitario en los accesos carreteros de la ciudad, sanitizó la población con el uso de una avioneta, dotó a los trabajadores de los hospitales de algunos artículos de protección a su salud, puso en marcha el programa Medico en tu casa para llevar gratuitamente hasta los domicilios la opción de recuperar la salud y adquirió tanques portátiles almacenadores de gas hospitalario para facilitarlo a los enfermos en urgente necesidad.

El 21 de septiembre resultó positivo el alcalde Alfredo Lozoya y a los días, parte de su equipo cercano.

Situación que dejó en claro que la posibilidad del contagio es para todos los niveles de actividad social ya que, en esas fechas, también había familias muy conocidas donde al menos una persona ya estaba contagiada.

Las cifras oficiales del Estado y la Federación nunca han coincidido, sin embargo, las más utilizadas son las locales y ellas, colocan a Parral, hasta estos días con más de 210 defunciones y 2025 positivos acumulados.

El sistema de salud local se vio rebasado al grado de que el Hospital General que atendía a población abierta fue modificado en sus operaciones para destinar el pabellón de mujeres exclusivamente para casos COVID.

El IMSS y el ISSSTE también requirieron habilitar espacios especiales para atención de sus derechohabientes.

Uno de los momentos más emblemáticos del impacto del COVID en Parral fueron en mayo, agosto y septiembre-octubre del año pasado.

La cantidad de contagios fueron excesivos, los hospitales afectados por falta de insumos y para quienes optaron por atender su salud con medios propios vivieron la problemática por falta de algunos medicamentos en las farmacias y se enfrentaron al precio altísimo del oxígeno a además, sin suficiente abasto en la ciudad.

Los trabajadores de la salud y de las funerarias vieron cercanamente esta crisis sanitaria sin las medidas necesarias por el desconocimiento total de la agresividad de este virus.

Personalidades adineradas fallecieron a causa del COVID ya que el recurso patrimonial no fue suficiente para adquirir un tanque de oxígeno de urgencia o contratar un servicio médico experimentado -al precio que fuera-, para eliminarles el virus del cuerpo.

El 28 de septiembre murió a causa del COVID el doctor Andrés Vázquez Olivares, Sub director del Hospital General de Parral, quien, a pesar de pertenecer al grupo de personas vulnerables, se encontraba trabajando en la línea directa de atención a pacientes.

Luego, el 12 de diciembre, el Dr. Federico Hidalgo deja su cargo como director de la Jurisdicción Sanitaria III y le entrega la responsabilidad al Osvaldo Aguilar Padilla.

Los llamados Héroes de la Salud ya expresaban sus inconformidades por el cansancio y además, por el incumplimiento de prestaciones laborales ofrecidas, falta de equipamiento protector, insumos para laborar y de medicamentos para los pacientes.

Finalmente, ya en estas fechas, con la llegada del semáforo amarillo y el inicio de la aplicación de la vacuna, se vislumbra una esperanza de solución, sin embargo, todos con la plena conciencia que los contagios están presentándose en mayor número cada día, que las medidas sanitarias están relajadas y que el riesgo existe debido a que no hay un procedimiento definido para obtener la cura.

La estadística también indica, que posterior a un cambio de semáforo epidemiológico, los casos aumentan ya que la movilidad urbana lo facilita.

https://www.eldiariodechihuahua.mx/estado/incalculable-el-real-impacto-del-covid-en-parral-20210302-1768233.html.