GIROS NEGROS: Aumentan amenanzas y extorsiones del hampa; funcionarios, productores de limón y aguacate están contra la pared

Desde junio del año pasado, productores de aguacate en Michoacán, alertaron de un recrudecimiento de las extorsiones en su contra.

Las autoridades hicieron muy poco al respecto y ellos decidieron armarse en un grupo que se llama Pueblos Unidos.

Esto permitió reducir el cobro de rentas ilegales y derecho de piso, pero está detonando otro tipo de acciones, de igual modo funestas.

El sábado se anunció que el aguacate de Michoacán no se podrá exportar a los Estados Unidos, al menos momentáneamente, porque un inspector del Departamento de Agricultura fue amenazado telefónicamente mientras se encontraba en Uruapan.

La exportación de aguacate se potencia durante las semanas previas al Super Bowl. Tan solo en las últimas seis semanas, los envíos a Estados Unidos fueron por unas 135 mil toneladas.

Lo ocurrido es una señal de alerta sobre como los intereses criminales pueden afectar la economía. Es algo que ya sucedió con los productores de limón, donde las alzas de precios tienen que ver también con los cobros de extorsión que se padecen.

Las autoridades sospechan que el crimen organizado podría estar infiltrado en Los Pueblos Unidos, pero los aguacateros lo niegan. Es más, sostienen que no estarían en esa situación si se les protegiera.

Es el cuento de nunca acabar y una historia conocida. En 2013 en diversas poblaciones michoacanas, los pequeños productores, comerciantes y trabajadores agrícolas formaron grupos de autodefensa para enfrentar a La Familia Michoacana.

El gobierno federal decidió apoyarlos, en una estrategia que sin duda dio resultados, pero que generó también problemas. Entre los primeros se encuentra el desmantelamiento de muchos de los liderazgos criminales, como el de Servando Martínez “La Tuta”, pero a la vez se empoderó, de modo involuntario, a Los Viagras, quienes estaban infiltrados entre las organizaciones de autodefensa.

Sin la información de los propios pobladores, no se habría generado el proceso de inteligencia policial que condujo a reducir la violencia y las extorsiones, aunque de manera solo temporal, por lo que ahora se vive.

Un dato que no debe perderse de vista, es que los jefes criminales muchas veces surgieron de poblaciones desesperadas, ante la enorme densidad criminal y la debilidad institucional.

Cuando se extorsiona a la sociedad y no hay autoridad a la cual acudir es que se sueltan los demonios que luego son muy difíciles de controlar.

La Familia Michoacana, en alguna medida, surgió por esta mezcla de problemas y agravios, aunque pronto se convirtió en uno mucho mayor.

Michoacán, por diversos motivos, es uno de los estados que más ha padecido la violencia. Ahí inició la estrategia del presidente Felipe Calderón, en diciembre de 2006, con el despliegue militar y de las fuerzas federales.

Han pasado ya 15 años, y la evidencia indica que la ausencia de continuidad en las estrategias, la repetición de los errores y múltiples negligencias se han convertido en una suerte de mito de Sísifo, con su condena a siempre iniciar de nuevo el trayecto hacia la solución de los problemas.