ERA AMLO: Impulsan creación de un nuevo organismo que lidere la explotación del litio; dentro la rotunda negativa a dar nuevas concesiones.

El presidente Andrés Manuel López Obrador cumplió su palabra. Tras la negativa del Congreso para aprobar la iniciativa constitucional, el mandatario ha enviado el documento para nacionalizar el litio y éste gira en torno a dos ejes principales: la creación de un nuevo organismo que lidere la explotación del mineral y una negativa a dar nuevas concesiones.

El documento podría no encontrar grandes obstáculos: su aprobación solo requiere de una mayoría simple en ambas cámaras, con las cuales cuenta Morena. Y podría votarse tan pronto como hoy, de acuerdo con los últimos anuncios del presidente y de la Cámara de Diputados.

El presidente ha argumentado en la iniciativa que el cambio a la Constitución se ha hecho necesario como parte del camino hacia la transición energética. El litio se coloca con minerales como el cobre, litio, níquel y cobalto como esenciales en el proceso hacia transitar a energías más limpias.

El documento plantea que el litio y “otros minerales que, conforme vaya evolucionando la ciencia y la tecnología, deben excluirse del ordenamiento minero genérico” y se les debe otorgar un tratamiento jurídico especial y distinto al que actualmente contiene la Ley Minera.

El contenido de la iniciativa no ha caído por sorpresa. Estos cambios estaban contenidos en la reforma eléctrica que ayer fue desechada en el Congreso y el presidente ya había anunciado, en una de sus tantas conferencias matutinas, la creación de una empresa estatal para la explotación del litio y había reiterado su desacuerdo con las concesiones otorgadas de manera previa. Su administración también ya ha detenido la emisión de nuevas concesiones.

“Este y demás minerales que llegaran a considerarse estratégicos por razones económicas o tecnológicas no deben ser objeto de concesiones, contratos, asignaciones, permisos ni de cualquier otro acto administrativo o de derecho privado que los sustraigan del patrimonio de la nación”.

El documento descarta emitir cualquier licencia, permiso o asignación relacionada al mineral. Pero no toca ninguna de las concesiones otorgadas previamente. Pese a que se presume de grandes reservas, el país no ha visto resultados de ellas, todos los yacimientos aún se encuentran en fase de exploración.

Este lunes en su conferencia matutina el presidente ha comparado al nuevo organismo que se encargará de la extracción del litio con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), pero el documento que hoy ya está en Diputados no da más detalles. El mandatario ha dicho que se tratará de una empresa estatal, que será acompañada por los centros de investigación y “con las experiencias de otros países”.

En la iniciativa se lee que se tratará de un organismo público descentralizado que tendrá el control y administración del litio y otros minerales. El Servicio Geológico Mexicano, dice el documento, auxiliará a la nueva empresa estatal a ubicar y reconocer las áreas geológicas en donde podría encontrarse el mineral.

El presidente también ha cerrado la puerta a la participación privada en la explotación del mineral. La oposición había pedido que los privados tuvieran oportunidad de ser parte de la actividad con un mecanismo parecido a las rondas petroleras, en las que compañías pudieran apostar capital, pero que el Estado mantuviera el control.

Pero el mandatario lo ha desestimado y ha sido tajante: “En México existen actividades que, por su importancia, corresponden a la nación, y ésta, a través de sus autoridades representativas, tiene la potestad de excluirlas de las reglas generales del mercado”, dice la iniciativa. “Se prohíbe que en las asignaciones mineras relativas al litio participe el capital privado”.