BANCO DE MÉXICO: No ve recesión, pero si un PIB más débil que crecerá 2.2%, pero que el 2023 la economía se desacelerará a 1.6%

  • El Banco de México (Banxico) estimó este miércoles un menor crecimiento para la economía nacional en 2023.

Ante una reducción de las expectativas económicas globales, Banxico redujo a 1.6% sus pronósticos de crecimiento para el país desde un 2.4% estimado previamente.

«La revisión para 2023 refleja el escenario más adverso que se espera que la economía mexicana enfrente para su crecimiento (…) Cabe mencionar que se mantiene la expectativa de que la demanda interna mantenga una recuperación gradual, si bien el proceso de resolución de las controversias planteadas por EU y Canadá contra México en el marco del T-MEC introducen un nuevo factor de incertidumbre y de riesgo que podría afectar las decisiones de inversión en el país», señala el reporte trimestral de inflación.

Para este año, las expectativas se mantienen en 2.2%.

Para la generación de empleos ante el IMSS, Banxico estima más puestos de trabajo con un rango de 640,000 a 800,000 puestos laborales. Para el próximo año, se espera la creación de entre 420,000 y 620,000 puestos de trabajo. Un monto menor a los de este año.

Entre los principales riesgos que enfrenta la economía mexicana para los siguientes meses destacan:

1. Que se observe una menor demanda de EU.

2. Que los efectos de la pandemia o de conflictos geopolíticos se prolonguen o intensifiquen las afectaciones al comercio.

3. Que se presenten condiciones financieras más astringentes de lo esperado y episodios de volatilidad en los mercados financieros internacionales que afecten los flujos de financiamiento para las economías emergentes.

4. Que la recuperación del gasto en inversión sea menor a lo esperado o insuficiente para apoyar el proceso de reactivación de la economía y el crecimiento de largo plazo. En este sentido, que las controversias asociadas al T-MEC contribuyan a incrementar la incertidumbre, en detrimento de la inversión.

5. Que la pandemia del COVID-19 siga afectando las condiciones de oferta y de demanda de la economía global, repercutiendo adversamente en la recuperación de la actividad económica nacional.

6. Que fenómenos meteorológicos extremos, tales como sequías, temperaturas atípicamente altas o ciclones, impacten adversamente la actividad económica nacional o regional.